Click & Collect, solución para todos los públicos

El comercio electrónico en España vive su momento álgido. Desde el año pasado se han superado por primera vez los 20.000 millones de dólares. Si se comparan los datos de 2015 con los del año anterior, se ha producido un aumento del 26%.

Esto significa que los consumidores y las nuevas generaciones de usuarios están perdiendo el miedo progresivo a comprar por Internet. Viajes, billetes de avión, ropa, entradas para eventos, apuestas, etc. Cada vez son más los sectores que ven incrementados sus ingresos a través de las plataformas online.

Esta situación lleva a las empresas a mejorar sus servicios durante el customer journey. Cuidar todos y cada uno de los pasos en los que el consumidor está en contacto con la empresa es fundamental para obtener conversiones cualitativamente buenas.

Uno de los casos más significativos es el envío de un producto que el cliente ha comprado a través de esta plataforma. Por norma general, las empresas cuentan con repartidores o delegan esa función en empresas especializadas en mensajería.

Pero incluso durante este proceso surgen problemas: mensajeros que no consiguen dar con la localización del cliente, entregas en horas no acordadas, el producto no cumple las características requeridas, sobrecostes, etc. Además, esto obliga al cliente a estar en un lugar determinado a una hora concreta, lo que le puede impedir atender otros asuntos.

Para solventar estas situaciones, existen numerosas empresas que ofrecen el servicio ‘click & collect’. Este concepto permite al consumidor adquirir cualquier producto a través de la plataforma de ecommerce y acudir, en el momento que mejor se ajuste a sus necesidades, a la tienda a recogerlo.

Por qué implantar el concepto ‘click & collect’ en tu negocio

Además de evitar el engorro que puede suponer en algunos casos un error en el envío de productos, el concepto ‘click and collect’ va un paso más allá.

El mero hecho de que el cliente tenga que acudir a una tienda física a recoger un producto permite que nosotros, como empresa, tengamos la oportunidad de mejorar esa experiencia de compra e, incluso, conseguir realizar otras ventas a ese consumidor.

Las colas son frustrantes para los consumidores. Estableciendo un pequeño kiosco en el que el cliente puede adquirir indicaciones para recoger su producto, facilitaremos que no tenga que soportar esperas molestas.

Además, el conocimiento del producto que ha comprado el consumidor nos puede ayudar a realizar recomendaciones sobre otros productos similares u ofertas antes de que abandone el establecimiento o durante su tiempo de espera.

El desarrollo de esta estrategia puede también ayudarnos a mejorar la imagen de marca que proyectamos sobre nuestros clientes o potenciales clientes. La conexión entre los distintos canales de venta produce mejora la relación con el consumidor, personalizándola y haciéndola más eficiente.

Obteniendo los datos del cliente a través de la compra online podemos crear contenidos personalizados, ofertas o recomendaciones de producto para que el tiempo de espera del cliente en la tienda antes de recoger su producto sea útil. Todo esto genera información de análisis, recogida a través de herramientas de business intelligence, que luego podremos aprovechar para seguir mejorando en nuestro servicio.

De esta forma podemos llegar a todos los tipos de consumidores. Aquellos a los que les gusta comprar en tienda física porque necesitan ver el producto y a aquellos que prefieren consumir online. En resumen, mejoramos experiencia de cliente y la posibilidad de aumentar las ventas offline.

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